Encuentra a este autor en

Después de ver al cuarteto californiano en vivo, el encasillarlos en un solo género es simplemente imposible. No es Grunge, no es Hard Rock, no es Blues.

Fotografía por Auditorio-Telmex
Los Stone Temple Pilots regresaron a Guadalajara después de 2 años. En 2008 los recién reunidos STP estuvieron en el MotoRockr Fest y ofrecieron un conciertazo, aunque ciertamente más corto que el de este año. Y es que para esta gira promocional de su nuevo álbum nos ofrecieron además de sus clásicos, algunas rolas nuevas.
El evento arrancó puntualito a las 9 con los locales Disidente. Ya me había tocado verlos varias veces antes, y la última que recuerdo fue abriéndoles a The Bravery e Incubus, también en el Telmex. Sin duda desde esa vez han crecido mucho como banda y el puro hecho de abrirles a los STP lo demuestra. Aunque lo que ellos tocan no es tan mi gusto, sí tuvieron una ejecución muy buena y lograron al final prender a los que estábamos hasta adelante, que terminamos brincando.

Fotografía por Auditorio-Telmex
A las 8:30 que nos metimos al auditorio se veía muy poca gente; de hecho el que revisa los boletos comentó que esperaban no más de 3,500 personas en la noche. Pero después de escuchar a Disidente, a eso de las 9:40 mientras se hacía el cambio de rider, ya se veía el lugar bastante más lleno. Tampoco esperaba al lugar con un Sold Out como con The Killers, pero ciertamente me sorprendió gratamente ver que sí llegó bastante gente a ver a esta excelente banda.
A eso de las 10 se dejó ver un tapiz con un trébol amarillo y rojo, con una textura y diseño muy similar al arte de su nuevo disco (aunque en la portada del álbum hay un par de dedos haciendo una V). El sencillo escenario con una musiquita muy leve de fondo luego pasó a ser ocupado por los hermanitos DeLeo, Kretz y al final salió Scott Weiland directo a cantar las primeras estrofas de Crackerman, con megáfono en mano y todo.

Para mi gusto les faltó Sour Girl, pero las básicas Plush, Interstate Love Song, Vasoline, Big Empty y Down estuvieron ahí y fueron las más cantadas. Del nuevo disco nos ofrecieron sólo 3 canciones, y no las que yo esperaba: Take A Load Off ni Between The Lines, los primeros 2 singles del nuevo disco; sin embargo sí apareció el tercero: Cinammon.
Confieso que no había escuchado mucho de su nuevo trabajo, pero me complacieron mucho Hickory Dichotomy y Huckleberry Crumble, que sonaron a rock sureño puro y duro.

Fotografía por Auditorio-Telmex
Después de leer las críticas de su disco homónimo, no me sorprendió mucho escuchar un cover de Led Zeppelin a medio show: Dancing Days, ejecutada a la perfección. Lo que sí fue un momento raro fue ver cómo casi al final de Plush, una de sus rolas más viejas y seguramente la más tocada, se desconcentraron y se les fue el tiempo por un segundo; hasta se voltearon a ver y todo, pero la mayoría de la gente coreando ni notó ese pequeño resbalón.
Fue un gustazo ver la cantidad de guitarras y técnicas que utilizó Dean DeLeo, que recientemente genera un sonido más orgánico y que recuerda a las décadas de los 60’s y 70’s. Con distintas Telecasters, Les Paul, una PRS de cuerpo hueco -que llamó mucho la atención por su terminado brillante-, el uso de slides y afinaciones no estándar, me dejó muy impresionado.

Fotografía por Auditorio-Telmex
Robert DeLeo y Eric Kretz, en bajo y batería respectivamente, también dieron un excelente show y un despliegue de técnica que demuestra que tienen muchos años de tocar y que son musicazos. Ya todos se ven viejones, pero siguen transmitiendo mucha energía arriba del escenario.
Pero sin duda el más esperado de la noche fue el controversial Scott Weiland, que salió para sorpresa de muchos, con un traje de 3 piezas y corbata, lentes oscuros chiquitos y un corte de pelo muy corto. Se nota que ha madurado y que lleva ya rato de sobriedad… A pesar de los gritos de los de adelante (sí, en su mayoría hombres), nunca se quitó la camisa como solía hacer en algunos shows anteriores, incluso todavía con Velvet Revolver.
El toque casual en su outfit fue un cinturón de leopardo y unos calcetines de rayitas al tono del cinturón, mancuernillas y un pantalón al que a mi gustó le faltaron 2 pulgadas de largo, seguramente a propósito para presumir sus calcetines…
El cierre con Sex Type Thing y sólo una canción en el encore concluyeron el show, por supuesto, con la clásica Trippin’ On a Hole… Lo malo fue que sólo tocaron una, para luego aventar un parche de batería con su logo “STP”, algunas púas y despedirse agradeciéndole a Guadalajara su energía.
Confieso que estábamos viendo el Set List que ofrecieron en Monterrey dos días antes durante el concierto, y no varió nada: mismas rolas, mismo orden. Es como ir al cine a ver una película que ya sabes de qué trata y en qué termina. Lo bueno es que sabes a qué hora puedes ir al baño y a refillear tu cerveza. Bendita (¿?) tecnología.
Mal el auditorio que ya no vende papitas caseras, pero bueno, se compensa con la excelente organización y el impecable sonido que ya son la regla general en este foro.
Set List:
Crackerman
Wicked Garden
Vasoline
Heaven & Hotrods
Between the Lines
Hickory Dichotomy
Still Remains
Cinnamon
Big Empty
Dancing Days (Led Zepplin cover)
Silvergun Superman
Plush
Interstate Love Song
Huckleberry Crumble
Down
Sex Type Thing
Encore:
Trippin' on a Hole in a Paper Heart