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La noche del Sábado se presentó en la ciudad de Guadalajara la banda de indie pop rock “Belle and Sebastian”, esperada por muchos fans desde hace varios años. El recinto fue el Teatro Estudio Cavaret donde en punto de las 10:30 pm. , después de que la banda “The Vaselines” iniciara la noche, fueron saliendo al escenario los integrantes de B&S uno a uno. El sentimiento que mejor puede describir el concierto es una mezcla de melancolía y felicidad de esas que te hacen esbozar sonrisas y mover el cuerpo con un vaivén ligero al ritmo de la música.

Piano, guitarras, bajo, cuatro violines, clarinete, armónica, trompeta… los instrumentos no terminaban de ser contados y todos liderados por un juego de voces que sin dejar de ser suaves como terciopelo no rayan en lo meloso. Un momento ideal fue cuando Stuart Murdoch, cual director de orquesta se acercó a los violinistas y comenzó a dirigirlos con un movimiento de mano suave trazando líneas en el aire. Era una delicia contemplar a la audiencia que a pesar de que fue poca para el lugar -cerca de unas 500 personas- se podía sentir que cada una de las melenas que se agitaban con “I’m Cuckoo” ó “Sukie in the Graveyard” vivían un momento memorable.

La interacción de la banda con el público fue bastante y de varias formas, no sólo el clásico saludo en un intento de español seguramente aprendido minutos antes en el camerino. Sino también subiendo a fans, todas ellas mujeres, al escenario ya fuera para maquillar a Murdoch durante “Lord Anthony”, que nos puso la piel chinita a más de uno, o para bailar mientras sonaba la tan esperada “The boy with the arab strap”.

El concierto duró alrededor de una hora y media con un encore de dos canciones, “The State that I am in” y finalmente un muy animado “Me and the Major”. Stevie Jackson y Stuart Murdoch presentaron una vez más a toda la banda y en abrazo grupal se despieron. La entrada tal vez no fue la esperada, el recinto de repente se antojaba para un lugar más íntimo, pero el ambiente fue perfecto, armonía y sobriedad, con una iluminación de luces de colores que le daba un toque especial.
Y a modo de nota personal, a pesar de que no apareció “Piazza New york catcher” en el setlist, que es mi favorita, Belle & Sebastian me mandaron de after sintiéndome más ligera y recordando que la buena música hace que te retumbe el corazón.