Las fiestas y los grandes eventos son geniales… pero el genio y la figura, ¡lo son aún más!
Hace unos días fue la apertura en El Palacio de Hierro del corner de HERMÉS y realmente lo disfruté; además de que vi a varios amigos y conocidos, pude volver a saludar a Pascale Mussard, directora de la Fundación Hermés y a Roland Herlory, director general en América Latina y el Caribe, con los cuales tuve un acercamiento distinto y que fue lo que hizo que esta inauguración fuera “diferente”.
Con la Sra. Pascale Mussard tuve una conversación en la privacidad de su habitación un día antes y bueno, ella sí que es gente-bien-de-toda-la-vida y con toda su embestidura, se portó de lo más amable y atenta. Respondió a todas mis preguntas y más que una entrevista, fue un diálogo donde ambos salimos (creo yo) muy complacidos.
Con Roland Herlory no fue diferente; antes de la apertura del corner, El Palacio de Hierro tuvo la cortesía de invitarme a una comida con medios y personalidades de todos los ámbitos y por fortuna me tocó justo a un lado de Roland, lo cual agradezco, ya que compartí ideas y obtuve una retroalimentación sin precedentes. Todo eso fue lo que me preparó para que disfrutara de la inauguración de una manera totalmente nueva.
Desde el momento en que bajé del auto con mi amiga Sofía, comencé a experimentar la visión de los anfitriones; lo constaté a la hora de que las guapas y elegantes edecanes nos saludaran a la entrada y ya en el cocktail, pudiera saludar a TODOS los anfitriones del evento, que estaban ahí tan serenos y sofisticados como cuando tuve el gusto de conocerlos. El concepto del evento fue espectacular (felicidades, por cierto).
Las fotos del evento las pueden ver en las revistas e internet, pero la vivencia de compartir la alegría de estrechar la mano de gente tan honorable y exitosa, no la puedo imprimir, ya que me dejó el mejor sabor de boca posible. ¿Por qué? Porque es padrísimo estar en contacto con gente que sabe lo que tiene y que no pretende SER.
Nada de poses ni signatures arrogantes.
Hubo una mujer que, sin conocer a un amigo, lo enfrentó y le “propuso” que fuera a cambiarse de ropa, porque el evento era FORMAL, a lo que mi amigo respondió que él estaba acostumbrado a estos eventos y que sabía que no era necesario andar de traje para demostrar la clase.
Los exitosos no tienen que demostrarlo, no tienen que llamar la atención, no tienen que fingir ¡Se notan!
Gracias Begoña por invitarme a convivir con este mundo, para muchos inalcanzable (hablando de amabilidad y de cortesía, claro), donde empresarios, herederos y socialités (verdaderos) pueden demostrarnos que el mundo es mucho más grande que algunos círculos sociales.
¡Saludos Marifer R!
Mi forma de ver la vida, socialmente, cambió… o más bien dicho, ¡evolucionó! La tuya ¿qué necesita para dar el siguiente paso?